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Destete Respetuoso

Retomo esta sección con este tema que me propuso @midulcecarlita y que me parece muy interesante. 

Antes de empezar querría hacer una aclaración, este destete respetuoso que yo apliqué con mis hijos, no se puede aplicar a una mamá que necesita dejar el destete por cuestiones laborales. Es decir, este destete es para bebés que ya no toman pecho a modo de alimento, si no a modo de "postre, consuelo, cariño, acercamiento" ya que es un proceso lento y desconozco el destete de bebés pequeñitos y que deben reemplazar el pecho por un biberón. No obstante si hay alguna mamá que entre en este grupo y nos puede dar algunas claves y consejos acerca de este tipo de destete serán bienvenidos. 
Un bebé debería tomar pecho hasta que él mismo decida dejarlo. Pero hay veces que la mamá es quien decide cuando terminar con esta etapa. 
La mejor forma de hacerlo y que os sintáis agusto y cómodos los dos, es hacerlo de forma respetuosa, es decir, no negar, pero no ofrecer. Hay niños que desde bien pequeños piden "mamá teta" y hay otros bebés que no lo piden, pero lo esperan y es mamá la que ofrece. Sea del tipo que sea, lo que haremos será no ofrecer, si el niño lo demanda y estamos en el proceso de destete intentaremos distraerle con otra cosa o juego y si el niño insiste, le daremos pecho. Como he dicho antes, es un proceso bastante largo, porque debe ser el propio chiquitín el que acabe por olvidarse de él. 
Mis dos hijos fueron completamente diferentes, a mi primer hijo fui yo la que decidí el destete, y en el segundo caso con mi hija, fue ella la que lo decidió. 
- En el caso de mi hijo, era y sigue siendo un niño muy demandante y dependiente de mí. Cuando cumplió los 16 meses decidí dejar el pecho, porque la situación me lo "requiso" y yo me veía estresada y cansada. El niño nunca pedía el pecho, desde bien pequeño se alimentaba de comida como cualquier otra persona y comía el solito a pequeños trozos. Pero le había acostumbrado a dormir la siesta a mi pecho y a dormir por la noche también a mi pecho a modo de "postre". El problema era que terminaba en ambos casos durmiéndose en mis brazos, lo cual me encantaba y me daba paz, pero a la hora de llevarlo a su cuna, se despertaba y lloraba y de nuevo tenía que calmarle al pecho, se dormía y al llevarlo a la cuna, volvía a despertarse... el cuento de nunca acabar. Yo no descansaba, estaba agotada física y emocionalmente, en realidad no quería dejar el pecho, era un momento único entre nosotros y me encantaba.... pero "odiaba" el después, así que decidí dejar el pecho (entre muchas lágrimas mías) y cómo lo hice? Cuando llegaba la hora de la siesta o de dormir, le dejaba en su cuna y le dormía entre caricias, nanas, abrazos... al estar yo con él acompañándole no lloraba (ya os dije que no demandaba pecho, por lo que no lloro) pero si le costaba tomar el sueño y mucho!! Fueron muuuuchos días los que estuve allí cerca de su cuna, pero finalmente él se adaptó a la situación y yo empecé a poder descansar. 
- El caso de mi hija fue diferente, yo aprendí a que le tenía que dar el pecho, pero a la hora de la siesta o de dormir no debía hacerlo en brazos, así que con ella practiqué el colecho. Puse su cuna junto a la de matrimonio y su cunita era una extensión de la nuestra. Por lo que ella se tumbaba en su camita, yo me acostaba en la mía y mamaba tumbada, cuando acababa de mamar y se había quedado dormida, se daba media vuelta y yo me marchaba. Llevábamos una lactancia increíblemente satisfactoria y bonita, por lo que ni de lejos quería dejarla! Además la espinita de mi primer hijo por no haberlo hecho bien, por no habérseme ocurrido el colecho, me dejó una sombra muy larga. 
Pero en esta ocasión fue la peque, tan diferente a su hermano y tan independiente, la que a los 12 meses ya no quiso más pecho. Yo no quería dejarlo y le seguía ofreciendo, pero ella se negaba, no quería, y ya había decidido que no mamaría más. 
En definitiva, cada niño es un mundo! A nosotras sólo nos queda acompañarles y hacer que nuestras decisiones, sean lo menos molestas y dañinas para nuestros pequeños. 
En resumen, no ofrezcas, no niegues pero distraele de su objetivo (dale agua por si es por sed, un trozo de pan por si es "hambre", dale un beso o un abrazo si es por consuelo, cuéntale un cuento por si es aburrimiento...) y si no lo consigues dale pecho y ya lo volverás a intentar a la próxima. 
Quiero aclarar que no soy experta ni profesional, simplemente una mamá contando sus vivencias y que tal vez puedan ayudarte. 
Cómo fueron vuestras experiencias? Si os gusta esta sección y queréis que hablemos de muchos más temas, podéis dejarme aquí abajo en comentarios, vuestras propuestas. Hasta el próximo post!

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